
Ha acabado la temporada de una manera que no nos ha gustado, algo ágria para lo que hemos vivido durante estos últimos meses. El equipo se ha desinflado ostensiblemente y no ha podido mantener el altísimo nivel exhibido. Jugadores como Ricky o Jagla han acabado con un índice horrible de efectividad en ataque, y otros no han podido seguir con el excelente camino que llevaban (Edu o Mallet).
Pero esto no ha sido lo peor, la temporada que viene se presenta incierta: Aito se va y con él se pasará página. Hay dudas en Barton, Rudy... Y como buen seguidor del balocesto, todos estamos muy tristes de que la final de la Liga ACB la tengan que disputar los dos equipos con más jugadores no nacidos en España. Y más triste todavía es ver como la junta corrupta de la ACB ha cambiado la normativa para favorecer un quinto equipo en al Euroliga y así invitar al AXA F.C.B. a acceder a una competición que parecía tener vedada. Si en Italia tienen la mafia, aquí tenemos la corrupción, es muy triste.