martes, 16 de marzo de 2010

Un poquito de cultura del basket siempre viene bien

Pasan los años y los medios de comunicación continuan con dolencias culturales graves. Cuando llegamos a un hospital exigimos que los médicos no utilicen google para explicarlos lo que es una enfermedad (os juro que esto me ha pasado en mi ambulatorio), en cualquier rama profesional exigimos un mínimo de profesionalidad. Pero... con los medios de comunicación... todo vale. Si han contratado en la televisión pública al yerno de un enchufado pues nada, lo aguantamos durante 5 o 6 años y luego ya lo pondremos en otro departamento. En TV3 quizás no sean tan descarados, pero igualmente la cosa es parecida.
Para empezar, desde aquí recrimino todos aquellos medios de comunicación, sobretodo escritos, que siguen utilizando nombres propios falsos con el único propósito de desprestigiar a una comunidad. Me refiero al término de Joventut de Badalona, un club registrado en una época donde Franco era amo y señor del Estado y donde la prensa tenía que hacerle la pelota. Resumiendo la historia, el club se tenía que haber llamado "Juventus de Badalona" inspirado en la Juventus de Turin, pero no se lo dejaron registrar por no ser "español", así que se inscribieron como "Joventut". Pues bien, desde entonces los medios no han parado de traducirlo como "Juventud", una traducción literal que no tiene ni pies ni cabeza. Murió Franco, llegó Juan Carlos, hemos pasado de milenio, y los medios de comunicación (sobretodo de Madrid) siguen escribiendo "Juventud", una palabra que no está escrita en NINGÚN documento oficial de baloncesto, y que relacionan falsamente por ser una cantera de sacatalentos. Esto es INCULTURA.

Segundo caso... nos remontamos a la Final Four de Istanbul con el famoso triple de Djorjevic, un fabuloso tiro que hizo ganar una merecida Liga Europea al equipo más modesto en aquel año. Pero... ¿porqué los incultos periodistas continuan diciendo que ese triple fue en el último segundo? ¿porqué se puede ser tan imbécil? Se ha estado diciendo desde desde entonces y lo siguen diciendo hoy en día. Ayer estuve escuchando el genial programa radiofónico "Tirando a Fallar" en que estrevistaron a la leyenda viva Sasha Djorjevic, y volvieron a cometer el mismo error, y el pobre Sasha respondió a sus preguntas sin decir nada sobre el asunto, imagino que le habrán dicho tantas veces lo del último segundo que quizás haya olvidado parte del partido. Lo cierto, para quien aun no lo sepa, es que después de ese triplazo hubieron bastante segundos con la posesión de la pelota para el Joventut, que dió tiempo de sacar de fondo, hacer dos pases hasta que la subió Harold Pressley y lanzo un cómodo pero lejano tiro de tres puntos que nos habría hecho ganar el partido. Le dió al aro, lo falló, pero ése fue el último lanzamiento del partido, no el de Djordjevic. Yo estuve allí y en ningún momento me puse las manos en la cabeza con el triple del jugador del Partizan, yo esperaba la lógica canasta final de nuestro equipo. Si tenemos que recordar las cosas, que sean las correctas, no las que nos quieren vender.

Tercer aspecto, la Final Four del 94 en que ganamos la Liga Europea. Según toda la prensa nuestro equipo ganó gracias al triple de Corny. ¿Seguro? Es cierto que fue un partido de pocos puntos, de defensas agobiantes, donde cualquier canasta valía su peso en oro. Pero... ese triple de Corny se produjo casi un minuto antes del final del tiempo reglamentario!!!!!!!!!! ¿No es más fácil, ético y real recordar que la Penya ganó ese partido porque los jugadores del Olimpiakos estaban gafados y que en su último ataque lanzaron 5 veces a nuestra canasta y que 3 de esas veces el tiro estuvo fuera de la bocina del final de partido? ¿Porqué la gente olvida que la orgazación alargó 4 segundos "por el morro" para ver si el Olimpiakos ganaba si o si? Jamás he visto tal descaro deportivo, aquello nos hizo olvidar la tontería del año anterior con el tapón a Montero. La liga se ganó, si, pero fue por pena, tanto el Olimpiakos como la organización no tuvieron más remedio que regalarnos aquella copa, y más en uno de los peores partidos que se pueden recordar, nada que ver con los excepcionales cuartos en que eliminamos al Real Madrid y las semifinales aplastando al Barça de Aito y su estúpida zona.

El mundo del basket está lleno de malas interpretaciones, se modifica la realidad, se miente. Gracias a internet y a poder tener más de un punto de vista nos permite que al menos sea más dificil. Os aconsejo que ol volváis a ver esas dos finales de baloncesto y que cambiéis el chip de lo que sucedió al final, al César lo que es del César pero ni un gramo más.

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